Por @Gonza_Rossi
En forma muy exclusiva, el ex volante Nicolás
Torres, se hizo un tiempo para dialogar con este medio. Con respecto a sus
comienzos en el fútbol, dijo: “Mi
vida en el fútbol arrancó en la localidad de Concepción del Uruguay, Entre
Ríos, cuando tenía cinco años, jugando para un Club llamado Rivadavia, perteneciente
a la Liga local”.
Por
otro lado, reconoció: “De pequeño,
mi ídolo era (Fernando) Redondo, cuando el ex volante estaba en el Real
Madrid”. Además, sobre el arribo a Tigre, sostuvo: “Fui al
Matador engañado por el representante que tenía en ese entonces, quien me llevó
ahí diciendome que tenía todo arreglado para firmar. Pero luego estuve a prueba
una semana con miles de jugadores. Finalmente quedé y terminé firmando contrato
para disputar la Primera B Metro del 2004”. Estando en el conjunto de
Victoria, tuvo como Director Técnico a Ricardo Caruso Lombardi y logró dos ascensos en formas
consecutivas con grandes campañas. “Siempre
digo que Caruso es un personaje cuando se prende la cámara. Como técnico, no se
le escapa ningún detalle y conoce todos los jugadores de todas las categorías.
Soy un agradecido hacia él, ya que me ayudó muchísimo y me hizo crecer. Por
otra parte, de los ascensos conseguidos estando en Tigre, destaco la humildad y
el hambre que había en eso grupos. No había estrellas”, admitió.
También, en relación al debut en Primera, contó: “Debuté en Primera estando en Gimnasia, en
el año 2002, enfrentando a Belgrano de Córdoba, partido que perdimos 5 a 0.
Pese a ese resultado, para mí fue un sueño. El entrenador que me hizo debutar
fue el gran Pernia, ese capitán de Boca Juniors cuando estaba Diego Maradona en
el Xeneize”.
Asimismo, pasó
por Colón de Santa Fe. “Después de
cuatro años, en los cuales jugué más de 100 partidos y obtuve los dos
mencionados ascensos en Tigre, sentí que tenía que cambiar de aire. Cuando surgió
la posibilidad de ir a Colón, no lo dudé. Una institución enorme del Interior.
Ahí, sentí que era un crecimiento para mi carrera”, señaló.
Conjuntamente, estuvo en Quilmes
y Ferro Carril Oeste. “A Quilmes llegué cuando ya se encontraba un equipo
armado y que jugaba muy bien. Terminamos ascendiendo, aunque me hubiese gustado
tener más continuidad en un Club hermoso. Por otro lado, estando en Ferro había
agarrado buen ritmo, pero más tarde lamentablemente me lesioné una de las
rodillas. El conjunto de Caballito es un equipo gigante, que tiene todo para
estar a la altura de los demás grandes de Primera”, expresó.
Asimismo, pasó por Chaco For Ever. “Tras haber tenido un gran
semestre en mi regreso a Gimnasia, me llegó la oportunidad de venir a Chaco For
Ever, un Club enorme del Interior, en todo sentido, por la estructura, gente e
historia. Estabamos peleando por ascender”, remarcó.
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