Por
@Gonza_Rossi
En forma muy exclusiva, el ex defensor Carlos Milani se hizo un tiempo para
dialogar con este sitio. En relación a sus comienzos en el fútbol, recordó: “Al nacer en Villa Urquiza, Capital
Federal, cerca del Parque Saavedra, mis comienzos se dieron en esa clase de
hermosos potreros verdes que hoy son plazas. Por ese entonces, jugábamos ahí
con los compañeros del colegio, tanto primario como secundario. Luego, a los 14
años, en noviembre de 1969, me fui a probar a la cancha de Argentinos Juniors
junto con el grupo de amigos del barrio.
Después de la primera prueba, me dijeron que había quedado. Luego, en marzo de 1970 me presente con Francisco Cornejo, o sea Francis, en el mencionado Parque Saavedra. Estando en el Bicho, empecé en Octava División como numero 2 o 6, según las circunstancias. Recuerdo que en esa época también entrenaban en el mismo lugar los Cebollitas con Francisn ya estaba Diego, quien era un gurrí, pero se veía ya como lo que después fue: un fenómeno”.
Además, comentó: “En ese momento, Argentinos era un club de barrio, lo que se dice
un club chico pero con una linda historia. En esa época, se notaban las
carencias y todo se hacía a pulmón, pero había un gran entusiasmo y orgullo por
la camiseta de la institución”.
Por otro lado, confesó: “Mis ídolos siempre fueron (Roberto) Perfumo y Amadeo Carrizo, aunque también de pequeño miraba a la delantera de los Carasucias, ya que en aquel momento mi padre me llevaba al Gasómetro a ver a San Lorenzo. Ya estando en Argentinos, admiraba a Urchevic y Pena”.
Con respecto al debut en Primera,
contó: “Después de realizar todas las
Divisiones Inferiores y haber jugado en Tercera, debuté en el plantel superior
del Bicho en mayo de 1976 contra Unión de Santa Fe, partido que perdimos 3 a 1.
Me acuerdo que en esa oportunidad tuve que marcar a Trossero, aquel 9 que
falleció tiempo después y que jugó en Boca creo antes. El técnico era Juan
Carlos Montes. Jugué luego toda la etapa de la lucha para no descender, de la
cual nos salvamos”.
También, sostuvo: “Estar en una cancha profesional y poder jugar genera una sensación muy especial, que cada uno solo sabe por dónde pasa. La antigua canchita de Argentinos Juniors era especial por sus dimensiones. Siempre guardo un entrañable recuerdo de ella”.
Asimismo, recalcó: “A mediados de 1976, Diego subió al
equipo profesional y al poco tiempo debutó. Era un chico de casi 16 años. A
pesar que yo tenía 20, tampoco era tan mayor, sobre todo para mi puesto.
Maradona fue un jugador fuera de serie; hacia cosas increíbles o casi
imposibles en los entrenamientos y partidos. Era muy buen chico en esos
tiempos. Compartimos 3 años de plantel, hasta el 79, cuando decidí no seguir en
el club. Diego es una anécdota muy linda en mi vida con el deporte. A veces uno
no termina de evaluar el momento que vive, y cuando pasa el tiempo se da
cuenta de lo especial y lindo que fue”.
Además, expresó: “Diego siempre está en mi recuerdo, como todos los jugadores con
quienes compartí vestuarios y canchas, sean de Primera o Juveniles, con los
cuales mantengo contacto todavía en estas épocas de redes sociales, lo que
permitió estos reencuentros después de mucho tiempo”.
Conjuntamente, destacó: “Cuando decidí dejar Argentinos, donde
alcancé un total de 60 partidos, entre partidos amistosos y oficiales, porque
quedé con el pase en mi poder, estuve en Villa Dalmine y Racing de Castex,
perteneciente a la Liga Pampeana. Luego, al recibirme de abogado, me retiré
teniendo 28 años. Actualmente estoy jubilado y despunto el vicio de ver fútbol
nacional e internacional”.

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