Por @Gonza_Rossi
En forma muy exclusiva, el experimentado
defensor uruguayo, Mathias Techera,
se hizo un tiempo para hablar con nosotros. Con respecto a sus inicios en el
fútbol, dijo: “Comencé a jugar en el
baby perteneciente al club Pablan, correspondiente al barrio Pajas Blancas,
Montevideo. Fue una etapa muy linda, donde hice muchos amigos”.
También,
dijo: “De niño, recuerdo que admiraba a
los jugadores de la Selección Uruguaya de ese entonces. Igual, el que más
destacaba era a (Diego) Forlan”. Por otro lado, con respecto al arribo a Bella Vista (Uruguay), dijo: “A Bella Vista
llego en 2017, por medio de una prueba de aspirantes, la cual fueron más de 100
jugadores”. Y agregó: “Estando en el
cuadro auriblanco, me encontré en esa época con un club que no competía hacia 4
años en Primera División, ya que había desaparecido por temas económicos.
Luego, se formó un grupo muy sano, humilde y con ganas de ascender al futbol
profesional de Uruguay, algo que un año después lo logramos.”
Por
otro lado, sobre el debut en Primera, sostuvo: “Debuté en 2017, de la mano del entrenador Erardo Coccaro, quien fue el
que confío en mi, cambiando mi posición a defensor central, y a partir de ahí,
pude hacer mi carrera”.
Luego,
anduvo en Vida (Honduras). “Fui a Vida
en julio del 2019, tras lograr el ascenso con Bella Vista, siendo el capitán de
este equipo y jugando varios partidos. Me acuerdo que partí a Honduras gracias
a Fernando Araujo”, expresó.
A su
vez, pasó por Marathon (Hon) y Fénix
(Uru). “Marathon fue el equipo que cambió mi carrera. Ahí pude disputar una
copa internacional, además llegar a dos finales por la liga local, afrontar más
de 80 partidos y no perdí ningún partido clásico. Gracias a ese esfuerzo,
después de tres temporadas se me dio la oportunidad de ir a Fénix”, contó.
Asimismo, anduvo en Carlos Stein
(Perú) y Deportivo Wilstermann (Bol). “En Perú me fue bien. También, pude
conocer otro mercado, enfrentar a equipos como Alianza Lima, Universitario y
Sporting Cristal. Por otro lado, jugando en Bolivia conocí una liga difícil, en
la que tenes que adaptarte al calor y la altura. Deportivamente, hay grandes
equipos. Wilstermann fue una experiencia única, fue como haber estado en
Nacional o Peñarol”, indicó.
Más
tarde, pasó por Coatepeque (Guatemala).
“Estando en Coatepeque pude aprovechar de jugar contra equipos como
Comunicaciones, Municipal y Xelaju”, subrayó.
Después, comentó: “Posteriormente,
volví a Marathon. Después, pase por Lobos UPN de Honduras, un equipo que nunca había
contratado en su historia a un extranjero. Desde el cuadro hondureño, en una
ocasión me llamaron si quería ser el primero y les dije que sí. Desde ese
entonces, comenzaron a fichar jugadores de otros países. Más tarde, estuve en Real Estelí de Nicaragua, un cuadro
reconocido en Centroamérica, donde viví una experiencia muy linda”.
Por
último, cerró diciendo: “En este
semestre, me quedé en Uruguay, disfrutando de mi familia, jugando en Bella
Vista, nuevamente buscando lograr otro ascenso al fútbol profesional de
Uruguay. Y en diciembre veré qué posibilidades hay de seguir jugando, ya sea en
mis país o en el exterior”.

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