Por
@Gonza_Rossi
En forma muy exclusiva, el ex defensor
uruguayo Alejandro Díaz Grova, se
hizo un tiempo para hablar con nosotros. Sobre sus inicios en el fútbol, contó:
“Empecé a jugar a los cuatro años, para
un equipo de baby llamado Cádiz Real, perteneciente al barrio Capurro, ubicado
en la ciudad de Montevideo. En este mismo club, comenzó su carrera Enzo
Francescoli”.
Por
otra parte, confesó: “De niño, admiraba
a admiraba a Franz Beckenbauer, ídolo y referente en el puesto, y Óscar
Ruggeri. Vale destacar que en el fútbol, me dicen Beckenbauer. Cuando era niño,
no sabía por que me decían de esa manera. En esa época no había internet para
investigar sobre el Káiser. Luego, crecí y pude saber sobre Franz”.
Además, estuvo en Liverpool FC
(Uruguay). “Me acuerdo que fui a Liverpool por medio de un cliente de mi padre,
llamado Ángel Rodríguez, ex futbolista de esta institución, teniendo 16 años.
En ese entonces, vivía a tres cuadras de la cancha. Allí estuve dos años en
Cuarta División”, dijo.
Con
respecto al debut en Primera, comentó: “Debuté
en plantel superior de la mano de Marcelo Berrutti, en octubre de 1992, cuando
el Liverpool le ganó 1 a 0 a Nacional. En dicha oportunidad, tuve que marcar a
Julio César Deli Valdez, quien en ese entonces era goleador del campeonato, y
el Bolso se encontraba invicto en el torneo local. Además, ese mismo también debutó
el recordado Fabián O’Neill”. Y agregó: “Tengo varias anécdotas de ese día. Por ejemplo, previamente había
tenido solamente un entrenamiento con el equipo profesional. Además, en esa
ocasión también jugué para la Reserva, partido que ganamos 2-1”.
También, pasó por Porto
(Portugal). “Estando en el Porto, conocí un equipo que venía de lograr el bi
campeonato, y con un cambio de club tradicional a SAD (Sociedad Anónima
Deportiva). Allí jugué sólo 10 minutos oficiales en 4 años de contrato. Nunca
quisieron darme a préstamo y me pagaron todo lo acordado”, remarcó.
-¿Que
recordas de esos momentos en los que, tanto el Barcelona FC como el Real Madrid
mostraron interés por vos?
Cualquier jugador del planeta que muestre un
nivel de juego top, llama la atención del Real Madrid o el mismo Barça. Cuando
te enteras de eso, tus días cambian por completo, y la presión aumenta de
manera considerable. Pero también, el futbolista no recibe ningún tipo de
información segura y todo se vuelve una gran confusión, complicando seriamente
el paquete de decisiones personales, tanto en el plano personal como
profesional. La ansiedad se multiplica por 1.000, condicionando tu carrera
deportiva para bien y mal. En mi caso fue para mal, porque ese interés acabó de
manera fulminante mi carrera en la élite del fútbol profesional a los 23 años.
Nunca pude demostrar mi valor en el Real ni en el Barcelona, y tampoco en el
fútbol europeo.
A su
vez, jugó en Defensor Sportig y Bella
Vista (Uru). “Pasé por Defensor y Bella Vista para recuperar fútbol y volver a
Europa. En aquella oportunidad, el plan era tener revancha en el Real Madrid.
En Defensor Sporting solo jugué un partido amistoso e hice 2 goles de cabeza.
Por otro lado, estando en Bella Visita disputé 12 encuentros oficiales, y me
fui a los 3 meses por tener fuertes diferencias con el club. Estaba mejor
entrenado en la calle”, indicó.
Luego,
anduvo por Rentistas y Central Español
(U). “Jugando para Rentistas y Central Español tenía en mante el mismo plan;
Tener minutos oficiales para volver al Real. En Rentistas jugué 1 partido, y en
Central Español, 7. No estoy de acuerdo con las condiciones de trabajo del
fútbol uruguayo”, admitió.
Por
último, cerró diciendo: “Jamás dejé de
entrenar en toda mi carrera. Estoy mejor físicamente hoy que a los 23 años.
Este año, ofrecí mis servicios para jugar al Barça, y ellos desestimaron la
propuesta, aludiendo que ya tenían las posiciones bien cubiertas. Hablé con
Rafa Yuste, Vicepresidente del conjunto catalán, que gentilmente me agradeció
la oferta. Hoy sigo entrenando buscando poderle dar final a mi compleja carrera
en el fútbol de élite”.